La pandemia ha acelerado la adopción de impresoras de depósito de tinta, que probablemente continuará el próximo año. Los servicios de impresión gestionados también verán una adopción cada vez mayor, especialmente por parte de las pymes y los autónomos que buscan controlar el gasto.
En los últimos 12 meses, el mercado de impresión ha vivido una auténtica revolución, a medida que la demanda de los consumidores se disparó, mientras que las ventas por parte de las empresas sufrieron un parón.
Pues bien, la historia para 2021 será similar, con un crecimiento de las ventas de impresoras de consumo a un ritmo menor, al menos durante el comienzo del año.
La industria de la impresión vio cómo los dispositivos multifunción registraron un impresionante crecimiento de ventas durante el año pasado. Las impresoras de gama baja y media fueron particularmente buscadas por los trabajadores y los estudiantes durante el confinamiento y es probable que la tendencia continúe a un ritmo más bajo en el cuarto trimestre de 2020 y principios de 2021.
Por otro lado, también se espera un bajo rendimiento en el segmento empresarial, ya que los continuos cierres de oficinas repercuten en una caída de la demanda. La creciente popularidad de los servicios de impresión gestionados entre las empresas también ha reducido la demanda de hardware en el sector empresarial y en pequeñas empresas y autónomos.
A pesar de ser más caras que las impresoras de inyección de tinta tradicionales, se espera ver un mayor crecimiento en el segmento de impresoras de depósito de tinta en los próximos meses, ya que los usuarios domésticos buscan reducir los costes continuos de sus dispositivos. Los servicios de impresión gestionados también verán una adopción cada vez mayor, especialmente por parte de las pymes y los autónomos que buscan controlar el gasto.
Fuente: it reseller tech & consulting
